En este mundo siempre estamos invitados y dispuestos a encajar. Todos conocemos perfectamente qué es la aceptación, qué es el rechazo. Queremos que alguien nos acepte tal como somos, queremos ser elegidos.
En los grupos de escuela, en algún concurso, en algún deporte, etc.
Esta sociedad nos invita a eso: "tienes que encajar, o si no, ¿crees que eres algo?" "Tienes que ser popular, o si no, ¿crees que eres alguien?", "Tienes que tener miles de likes en facebook, miles de seguidores en Instagram o Twitter, o si no, eres mercancia dañada. No lo vales tanto", "si no eres más social que tímida, si no eres más alta que pequeña, si no tienes cuerpo de modelo de revista, si tu nariz es más grande que pequeña, si tu tono de piel..., no eres nada".
Algunas personas podrían tirarse de un puente si es que eso hace que las personas los acepten, los vean, los tomen en cuenta. Trabajan duro para dar una impresión excelente, como si fueran impresoras. Quieren llamar la atención, necesitan aceptación, necesitan de algo para encajar. Este mundo siempre nos oprime de esa manera, y a la vez de que hace que queramos ser elegidos, también hace que hagamos una elección: "si quieres encajar, tienes que cambiar". "Tienes que copiar y tienes que ser como aquellos son". "Te quedas como eres y eres fiel a tu yo, o cambias al gusto de los demás?".
Pero, tengo una noticia buena para ti:
D I O S D I C E A L G O M U Y D I F E R E N T E :).















































