viernes, 8 de enero de 2016

Cuando ellos dicen "religiosa(o)"...



Ser religiosa. Esa palabra no me agrada. He oído que la gente llama "religiosos" a las personas que creemos en Jesús como nuestro Salvador.
Algunos amigos y quizá la gente que me lee piense que "soy religiosa". Solo quiero aclarar que esa palabra no me agrada en lo más mínimo por la simple razón de que no tengo una religión con Jesucristo, tengo una relación.
Es bastante sencillo y cómodo ser una persona religiosa: asistir a la iglesia de vez en cuando, repetir una y mil veces la misma oración del Padre Nuestro o el Ave María sin saber ni siquiera lo que estamos diciendo o por qué lo decimos, hacer algo que es bueno y pensar que solo con eso Dios tendrá misericordia y nos iremos al cielo. Salir de la iglesia como entramos, o quizá, aun peor.
De hecho, esto no es lo que Dios quiere. A Dios no le interesan las palabras vanas, si nos sentimos muy bien por ir a la iglesia solo el 24 de diciembre o cuántas buenas acciones hayamos hecho en nuestra vidaLa palabra "religioso" proviene de "religión", y la diferencia entre tener una religión y tener una relación es esta: la religión hace referencia tanto a las creencias y prácticas personales como a los ritos y enseñanzas colectivas. La religión es algo muerto, una costumbre solamente. Algo que se hace de generación en generación quizá porque los padres o abuelos nos han dicho que hagamos. Además, en la religión hay ciertas costumbres o ritos que las personas hacen sin saber el por qué o para qué de ellos.

Religión es ir a la iglesia manchados y salir de ella del mismo modo. Alguien religioso es quien va a la iglesia con pensamientos, palabras o acciones que van en contra de lo que Dios dice y cuando sale de ella, va y refuerza esos pensamientos, palabras y acciones. Es un círculo vicioso en donde nada se transforma, sino que se queda estancado.
En cambio, una relación es algo vivo, es algo que tiene color y que está activo. Cuando encuentras a Dios y vives en una constante relación con Él, como si fuera tu mejor amigo o amiga, tu vida no se sentirá de la misma manera que si vas a la iglesia o no.
Entras a la iglesia con palabras, pensamientos o acciones que quizá no agraden a Dios, pero sales como alguien mejor, transformado y limpio.
Cuando encuentras a Jesús como tu amigo y no como tu religión, ir a la iglesia ya no es un compromiso, es una alegría (al menos en las iglesias cristianas y con las personas cristianas).
Cuando aceptas a Jesús como tu amigo y no como tu religión, dejas que Él te guíe en cada cosa que haces y que sea tu compañero de vida.
Dios siempre ha querido tener una relación especial con cada uno de nosotros simplemente porque nos ama. A veces, tratamos de llegar a Él con buenas acciones o nuestro razonamiento, pero así nunca lo lograremos.
 Jesús es el puente que te llevará a Dios, Jesús el es puente que atraviesa ese abismo de los 10 pasos para encontrar a Dios.
"Porque yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí". (Juan 4:16).

Para tener una relación con Dios, lo primero que tendremos que hacer es confesar a Jesús como Salvador y reconocer que la hemos regado muchas veces.

Cuando tu vida gira alrededor de Dios, tu vida adquiere sentido y propósito, tu vida adquiere un orden y una paz transformada, pero cuando vives en religión, no importa cuántas veces vayas a la iglesia o hagas algo bueno, tu vida se siente vacía, algo le falta. Hay un caos dentro de ti.

Si te preocupa el que sea religiosa o no, te aconsejo que mejor te preocupes más por ti mismo y reflexiones en todo lo que acabo de escribir porque ahora lo sabes: 
Yo no soy religiosa. No vivo en una religión, vivo en una relación.

¿Qué tal si tú también lo pruebas? :)













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